Demanda por Daños y Perjuicios

Es un principio general del derecho civil que todo el que por acción u omisión cometa daños contra una persona o el patrimonio de esa persona está obligado a repararlo. En este sentido, cuando se incumple un contrato, cuando ocurre un accidente, o cuando una persona realiza acciones dañosas en contra suya o de su patrimonio, usted puede recibir una indemnización por daños y perjuicios.

Imagínese el caso en que su negocio no puede abrir a causa de un accidente. O que una persona de forma dolosa le hace perder su inventario. Incluso, si en un accidente de tránsito evita que usted pueda llegar a su trabajo y es despedido.

¿Preguntas? Deja tus datos y te llamamos hoy.


En todas las situaciones anteriormente expuestas, usted deja de recibir un lucro o una utilidad que hubiera podido recibir si su deudor, o si el infractor no le hubiesen causado el daño que le causaron de hecho. Entonces usted se encuentra en la posición de legítimamente perseguir judicialmente al quien le ha provocado esa afectación en su patrimonio. Para este fin existen las indemnizaciones por daños y perjuicios.

Así mismo, no solo pueden reclamarse daños y perjuicios por daños patrimoniales: sobre bienes o incumplimiento de contratos. Sino que también pueden reclamarse los daños sufridos en la propia persona, sea física o moralmente.

Por ejemplo, si usted ha sido sometido a calumnias, difamaciones, injurias; y estos actos difamatorios han repercutido en su reputación, haciendo que pierda negocios, contratos, trabajos, etc. Evidentemente nos encontramos ante lucros o utilidades que se dejaron de recibir a causa de un daño ejercido contra su persona; y lo legitima a perseguir al actor del daño ante tribunales.

¿Para quién están pensadas estas indemnizaciones?

Las indemnizaciones por daños y perjuicios están pensadas para todas las personas, naturales o jurídicas, residenciadas en Chile o en el extranjero que, en territorio chileno hayan recibido daños y perjuicios en su persona o en sus bienes.

Hay que tener en cuenta que lo que importa para que usted pueda iniciar una acción de reclamación por daños y perjuicios es el daño mismo en su persona o en su patrimonio. No teniendo especial relevancia la culpabilidad del actor de los daños. Esto es así porque es una acción civil y no una acción penal. Sin perjuicio de las repercusiones que el carácter culposo de las acciones pueda tener en la cantidad del cobro; el fin no es tanto la condena judicial (derecho penal) sino la reparación del daño (derecho civil).

Esto significa que poco importa si el daño fue meramente accidental; o si ocurrió por una inobservancia, actitud negligente o por inexperiencia o falta de pericia del actor del daño. Siempre que alguien comete daños en contra suya o de su patrimonio, está obligado a repararlo.

¿Qué clase de daños y perjuicios?

Ya nos hemos referido de forma sucinta al tipo de daños que puedes reclamar. Y, básicamente, son cualquiera que usted haya sufrido en su misma persona o sobre sus bienes. Siempre que sienta haya recibido una afectación objetiva sobre usted o su patrimonio, debe contactar con un abogado inmediatamente; y éste le asesorará en qué clase de perjuicios ha sufrido y cuánto puede reclamar.

Generalmente, los abogados hablamos de dos clases de daños, los patrimoniales y los morales.

Los daños patrimoniales son aquellos que comprenden al patrimonio de la persona. Son afectaciones objetivas a la economía de la víctima del daño. Esto no solamente comprende el daño realizado sobre el patrimonio, sino los que afectan de manera objetiva al patrimonio; por ejemplo: si un trabajador pierde los dedos en un accidente laboral, existe un daño patrimonial porque estará inhabilitado para el trabajo y esto, lógicamente, afecta su patrimonio.

Formas de Daños Patrimoniales

El Código Civil de Chile establece dos formas de daños patrimoniales:

  • Daño emergente: Ocurre cuando existe una pérdida de patrimonio. Por ejemplo, si alguien por accidente quema una tienda, este deberá responder pagando por el inventario.
  • Lucro cesante: Este ocurre cuando deja de percibirse una riqueza o lucro por causa del daño. En el ejemplo anterior, el dueño de la tienda deja de recibir el margen de ganancias por concepto de ventas; en este sentido, además del inventario, el autor del daño debe indemnizar a la víctima por las ganancias que dejó de percibir.

Daños Morales

Los daños morales son aquellos que recibe una persona en su espíritu, sentimientos o en sus facultades psíquicas o intelectuales. Estos van desde el honor y la reputación, hasta los sentimientos morales y religiosos. Por ejemplo, si un trabajador pierde un miembro en un accidente de trabajo, existe un daño moral por lo que implica la afectación psicológica de perder un miembro.

Normalmente, en una reclamación de daños y perjuicios concursan varias clases en la misma demanda. Por ejemplo: una persona sometida a escarnio. En un caso como éste, su abogado podría reclamar:

  • Daño moral, por la afectación en la reputación, por el acoso, por el daño objetivo en su moral como persona.
  • Daño emergente, por concepto de contrataciones u empleos que haya perdido; que se traducen en una pérdida de riqueza.
  • Lucro cesante, por todas las contrataciones, trabajos o cualesquiera otros ingresos que hayan dejado de percibirse como consecuencia del escarnio y el daño a su imagen.

En todo caso, debe contactar con un abogado para que le asista efectivamente en su caso y pueda hacer las reclamaciones pertinentes.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *